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¿Qué hacer en Cabo de Gata si viajas en autocaravana?

 In Rutas de autocaravanas

Sabemos que la situación actual es complicada, pero también nos está ayudando a redescubrir España durante las vacaciones de verano. Nosotros, por ejemplo, nos hemos desplazado en la autocaravana hasta la zona oriental de Andalucía para recorrer un paraíso bañado por numerosas playas y calas. Nos referimos al Cabo de Gata, por lo que os vamos a contar qué hacer allí gracias a nuestra experiencia.

Lo primero de todo al iniciar un viaje es, como no podía ser de otra forma, establecer la base desde la que nos vamos a mover por la zona. La elección fue el Camper Park Cabo de Gata, un área situada en un punto estratégico del parque, cerca del pueblo de San José y, con ello, de las conexiones hasta las que llegar a todas las playas del Parque Natural. Para contrarrestar las horas en carretera, el trayecto que realizamos día por día iba desde la zona más alejada hasta las más cercanas. En las últimas jornadas se acumula ya el cansancio y es mejor estar menos tiempo conduciendo.

Día 1: Playa de los Muertos y Agua Amarga

Para empezar, y ya cerca de la salida del parque, la Playa de los Muertos es una de las más amplias, con un agua azul increíble. La curiosidad de esta playa es que empieza siendo de pequeñas piedras que van disminuyendo su tamaño conforme vas acercándote al agua, por efecto de la erosión que provocan las olas. ¡Es más fácil quitarse la arena de los pies cuando te marchas! Como recomendación, consultad si hace levante el día que vayáis, pues el baño se vuelve un poco peligroso.

Los aparcamientos de la playa están situados en la cima de un monte desde el que bajamos hasta el mar. Por otro lado, volviendo atrás y bajando por la carretera, llegamos hasta el encantador pueblo de Agua Amarga, con una estética muy mediterránea y una encantadora plaza donde podemos hacer una parada para comer.

Cala San Pedro

Acceso a la Cala de San Pedro

Saliendo ya del pueblo, llegamos hasta la Cala del Plomo por un camino de tierra. Merece la pena acercarse y visitar también la vecina Cala de Enmedio, a la que también se puede llegar andando desde Agua Amarga.

Día 2: Las Negras y la Cala de San Pedro

El pueblo de Las Negras es uno de los más conocidos si estás buscando qué hacer en Cabo de Gata. Tiene una amplia oferta de bares y restaurantes desde los que tomar algo mirando al Mediterráneo.

Aunque tiene su propia playa, a cada lado encontramos dos calas que merece la pena visitar. La más famosa, a pesar de su complicado acceso, es la Cala de San Pedro. Aunque hay gente que estaciona su vehículo en el pueblo y se hace todo el camino andando, os aseguramos que se puede subir hasta llegar a una zona de aparcamiento antes de iniciar el camino a pie. Os vais a ahorrar una parte de la caminata. Después de bordear la montaña, esta pequeña cala os recibirá con una vista desde las alturas. Ahí os daréis cuenta de su valor.

Sus aguas cristalinas y los acantilados que la rodean la convierten en un marco idílico para todo el que la visita. Como curiosidad, allí mismo se encuentra uno de los asentamientos hippies que siguen existiendo en España.

Al otro lado de Las Negras se encuentra la Cala del Cuervo. Para llegar hay que bordear la montaña también, pero en nuestro vehículo. Como curiosidad, desde allí se divisa una parte de la ya mencionada Cala de San Pedro, por lo que el paisaje es muy recomendable.

Día 3: El Playazo y los miradores

Isleta del Moro

Isleta del Moro

Siguiendo el rumbo de la costa, llegamos hasta el Playazo de Rodalquilar, otra playa de aguas cristalinas presidida por la Batería de San Ramón, una de las fortalezas que encontraremos junto al mar y que antaño sirvieron como defensas contra las numerosas incursiones de los piratas.

Y, si os gustan las vistas, recomendamos echar un ojo en los miradores de la zona. En el de la Amatista podemos contemplar los acantilados de Cabo de Gata en todo su esplendor, gracias a la considerable altura en la que se encuentra. Todo un espectáculos para los sentidos.

Cerca de allí, la Isleta del Moro cuenta con otro mirador de menor altura, pero que merece la pena subir al atardecer para ver cómo se esconde el sol al otro lado de la pequeña bahía donde se encuentra este pueblecito. Ya, para rematar, aconsejamos también la Playa de los Escullos, con su famosa duna fósil.

Día 4:  Playas de los Genoveses y Mónsul

Cerca de San José se encuentran estas dos playas vírgenes, de las más famosas de todo el Cabo de Gata. Tanto es así que hay que regular la entrada y salida de vehículos, pagando además una cuota por el parking que va destinada al mantenimiento de ambas. Otra opción es coger el bus especial en el propio San José. Por estos motivos es convenientes ir muy temprano y poder pasar un buen rato en ambas.

Playa Mónsul

Vistas desde la duna de la Playa de Mónsul

Los Genoveses se encuentra en un amplio valle que acaba en una enorme playa de arena fina y dorada. La bahía que la rodea completa un marco que es considerado uno de los más bonitos de España. Avanzando por el camino principal un poco más llegaremos hasta Mónsul, presidida por acantilados de lava erosionada y una impresionante duna. El origen volcánico le ha dado a la arena de esta playa un color negruzco muy característico. Si os gusta el snorkel, llevaos gafas para ver a los peces nadando en sus aguas transparentes.

Ya por último, y si queréis rematar el viaje a lo grande, no os perdáis el atardecer desde el faro de Cabo de Gata, junto al Arrecife de las Sirenas. Se trata de una de las estampas más bellas que os puede dejar la visita al Parque Natural. Eso sí, aunque está cerca de la Playa de Mónsul, hay que dar un rodeo para desplazarse hasta allí.

Con estas ideas y consejos, podéis planificar vuestro viaje por Cabo de Gata de la mejor manera. Aunque aquí tenéis ya la ruta hecha, podéis adaptarla como mejor os convenga. Lo más importante es disfrutar de esta experiencia inolvidable en uno de los paraísos que tiene el país.

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